La intención detrás de la actividad de la ciencia es el establecer conocimiento bien fundamentado acerca del mundo y de nuestro lugar en él. Su método, la ejecución de experimentos repetibles, reduccionistas, cuyo objetivo es verificar la hipótesis hasta la destrucción, ha sido muy exitoso, y mucho conocimiento de un tipo especial – conocimiento público- se ha establecido mediante el uso de éste.

En nuestra civilización la aplicación del conocimiento científico mediante la tecnología ha dominado de tal forma el mundo hecho por el hombre que quizá olvidemos las diferencias cruciales entre la ciencia y la tecnología y entre los objetivos y los métodos de los científicos profesionales e ingenieros o tecnólogos.

Cualquier actividad humana que tiene un propósito o fin determinado implica un cometido con un rango particular de valores. La ciencia implica la creencia de que el valor más alto se asigna al avance del conocimiento. La ingeniería y la tecnología, por otra parte premian con mayor mérito el logro eficiente de algún propósito definido. Donde los científicos preguntan: ¿hemos aprendido algo?, el ingeniero y el tecnólogo se preguntan : ¿funciona esto?.

En nuestra civilización, la incorporación de la ciencia en la solución de problemas ha producido una fuerza cultural muy poderosa donde es muy importante distinguir entre el desarrollo de habilidades y la aplicación de la tecnología en conjunto con
la ciencia. En otras palabras, la ciencia se ocupa de lo que es, la tecnología de lo que va a ser. Según Jarvie, “las aseveraciones científicas se plantean para solucionar problemas científicos; las aseveraciones tecnológicas permiten que ciertos dispositivos no sean imposibles”.

No es sorprendente que la ingeniería, como actividad profesional, atraiga a gente orientada a la acción, que valora el logro práctico por encima de todo. Para Sporn, “el ingeniero es la figura clave en el progreso material del mundo. Es su ingeniería
lo que hace que los valores potenciales de la ciencia se vuelvan una realidad, al traducir el conocimiento científico en herramientas, recursos, energía y labor para ponerlas al servicio del hombre… el ingeniero necesita su imaginación para
visualizar las necesidades de una sociedad y para apreciar lo que es posible, así como el entendimiento social duro y tecnológico, para hacer que su visión se vuelva una realidad”.

La ingeniería de sistemas puede verse como la tarea total de concebir, diseñar, evaluar e implementar un sistema para que satisfaga alguna necesidad definida (la ejecución, en otras palabras de un proyecto de ingeniería) es la que persiste a lo
largo de los informes de esta actividad.

 

Fuente:

PENSAMIENTO DE SISTEMAS
ROGELIO VASQUEZ BERNAL
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA – UNAD