Dentro del campo de la Informática una de las áreas que más ha hecho evolucionar los problemas que se pueden resolver por la utilización de los computadores ha sido la Inteligencia Artificial. El objetivo de la Inteligencia Artificial consiste en la construcción de sistemas tanto hardware como software que sean capaces de replicar aspectos de lo que se suele considerar inteligencia. Evidentemente este objetivo está muy ligado a la definición de la propia palabra inteligencia de la que existe aproximadamente una definición por cada persona.

Esto nos obliga a adoptar un punto de vista practico y definir la Inteligencia Artificial como el conjunto de técnicas métodos herramientas y metodologías que nos ayudan a construir sistemas que se comportan igual que un humano en la resolución de problemas concretos.

Según esta definición la Inteligencia Artificial involucra a muchos campos de investigación y desarrollo diferentes tales como la Robótica, la Visión Artificial, la Resolución de Problemas, los Sistemas Expertos, la Traducción Automática etc.

La característica fundamental que distingue a los métodos de Inteligencia Artificial de los métodos numéricos es el uso de símbolos no matemáticos, aunque no es suficiente para distinguirlo completamente.

Las conclusiones de un programa declarativo no son fijas y son determinadas parcialmente por las conclusiones intermedias alcanzadas durante las consideraciones al problema específico. Los lenguajes orientados al objeto comparten esta propiedad y se han caracterizado por su afinidad con la Inteligencia Artificial.

El razonamiento basado en el conocimiento, implica que estos programas incorporan factores y relaciones del mundo real y del ámbito del conocimiento en que ellos operan. Al contrario de los programas para propósito específico, como los de contabilidad y cálculos científicos; los programas de Inteligencia Artificial pueden distinguir entre el programa de razonamiento o motor de inferencia y base de conocimientos dándole la capacidad de explicar discrepancias entre ellas.

Aplicabilidad a datos y problemas mal estructurados, sin las técnicas de Inteligencia Artificial los programas no pueden trabajar con este tipo de problemas. Un ejemplo es la resolución de conflictos en tareas orientadas a metas como en planificación, o el diagnóstico de tareas en un sistema del mundo real: con poca información, con una solución cercana y no necesariamente exacta.